Sonría, por favor

Mayo 16, 2008 by buscandotushuellas

Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan. sonr�a,por favor
No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado.
Anima a los más deprimidos.
No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues es una cosa que no tiene valor, hasta el momento en que se da.
Y si alguna vez se tropieza con alguien que no sabe dar una sonrisa más, sea generoso, déle la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no puede dársela a los demás. 
                                    Gandhi.

    El otro día me quedé encantada con una sonrisa que me lanzó al aire un desconocido, no lo había visto en la vida, pero me saludó con su perfecta sonrisa, alegrando mi día que desde muy temprano se hallaba empapado de agobios y preocupaciones típicas del mes de mayo.
    Una sonrisa, pero bien dibujada, una pequeña pero sincera sonrisa ha hecho que yo también sea capaz de sonreír- le decía a mis adentros-cuando de repente, vino a mi memoria el post recientemente publicado por la revista FAST.
    Me alegré mucho de caer en la cuenta de este asunto, y tuve que reconocer que hace tiempo que no sonrío como quisiera, ni río como debiera, pero sentí el bien que me había hecho aquella inocente sonrisa y he decidido regalar mi sonrisa a quien la quiera abrazar.
    Está psicológicamente comprobado, cuando tenemos pensamientos negativos o autodestructivos bajamos la cabeza, nos abstraemos agachando aquello que nos representa; de igual modo, está comprobado que es imposible llorar mirando hacia arriba y es difícil reír mirando hacia abajo; quizás por eso he perdido en mi caminar miles de sonrisas lanzadas al viento, quizás por eso, hace tiempo que no sonrío; ¿qué se puede descubrir mirando al suelo? Intento alzar mis pasos con la cabeza alta, no como signo de orgullo o prepotencia, sino como deseo incontenible de alcanzar otras miras, un infinito que no para de extenderse si le dejamos posarse entre nosotros, porque el límite es el cielo.

Regala sonrisas

“Mándame en un sobre tu sonrisa rota, yo te la compongo, se reparan bocas” (Manolo García)

Un ángel en el infierno de Birmania

Mayo 13, 2008 by buscandotushuellas

Paz y bien,

no quería dejar de reflejar el artículo que he encontrado en internet de El  Periódico Digital, es sobre Ignacia, una hermana FMM (franciscana Misionera de María) que lleva bastante tiempo en Birmania, y está viviendo toda la situación actual que sufre el país; he conocido  la noticia por las llamadas de teléfono que han hecho a casa desde todos los puntos de España tras leer la noticia en el períodico de EL MUNDO (hay otra noticia sobre esta hermana), y querer aportar su granito de arena. Somos solidarios, se nos remueve el corazón, a la gente también le duelen los lejanos y desconocidos. Hoy no puedo más que dar gracias por Ignacia, y por tantas y tantas personas que dan su vida desde lo pequeño, hoy me siento orgullosa de “mis monjas”, perder la vida… para la salvarla, ¡efectivamente!

 

 Un ángel español en el infierno de Birmania

 

Por José Manuel Vidal

RD

Domingo, 11 de mayo 2008

 En Rangún la conocen como «el ángel de los leprosos». Su familia la llama cariñosamente «la jorobadita». La religiosa Ignacia Aramburu, de las Franciscanas Misioneras de María, se quedó encorvada de tanto cargar leprosos y ancianos a sus espaldas. Desde hace más de seis décadas. Hoy, esta otra Madre Teresa de 88 años es la única religiosa española que queda en la castigada y agitada Birmania. Para siempre, porque allí, entre los más pobres, quiere ser enterrada.

Atada a su silla de ruedas, sor Ignacia o sister Victoria, como la llaman los ancianos míseros recogidos en su residencia de Rangún, se emociona al relatar por teléfono (en los pocos momentos en que está operativo) la desolación del país. «Necesitamos mucha ayuda y muy urgente. Ya hay problemas con los alimentos. El precio de la bolsa de arroz se ha triplicado en los últimos días y la gente está empezando a pasar hambre. Por favor, ayúdennos», dice emocionada en una mezcla de inglés, francés y español.

Ignacia siempre quiso ser misionera e ir «a salvar muchas almas a la India». Y a pesar de la oposición de su familia, lo consiguió. Sólo que se fue un poco más allá, a Birmania, el país en el que pasó su vida y al que llegó con apenas 25 años.

Desde entonces, entregada a los más pobres de entre los pobres: los leprosos. Unos enfermos a los que se dedicó por completo. «Como no había médicos, era ella la que les iba recortando los órganos que se les caían. Solía decirnos que les dejaba unas orejitas muy monas», cuenta su sobrina-nieta, Elena Pérez Beraeche, desde su casa de San Sebastián.

También cuenta que su tía-abuela es una persona «muy fuerte, muy viva y nada ñoña, a la que le encantan los toros y la lucha libre y que entregó su vida a los demás, sin pedir nada a cambio para ella». Porque, para los demás, lleva muchos años pidiendo y recogiendo. «Es muy conocida en Rangún. La gente la venera y le entrega mucho dinero, porque se fía de ella y sabe que lo va a invertir en los pobres».

Ahora, mayor y enferma de la vesícula, pero con una cabeza perfecta, no ceja en su empeño. Y eso que su familia la sigue mimando. Su sobrina, por ejemplo, la va a ver dos veces al año y le lleva todo lo que puede. «Podía estar viviendo aquí supercómoda, pero no quiere ni oír hablar de volver a España», cuenta apenada Elena.

«Esta es mi casa. Aquí me siento útil, porque, en la vida, si no tienes responsabilidad, no tienes dignidad. Aquí he pasado toda mi vida y aquí quiero morir y ser enterrada, entre esta gente a la que llevo en el corazón», dice la hermana Ignacia con la voz entrecortada.

De hecho, su labor ha sido reconocida no sólo por el pueblo birmano, sino también por las autoridades españolas. El 13 de noviembre de 1987, los Reyes de España le entregaban en Bangkok el «lazo de Dama de la Orden de Isabel la Católica», como reconocimiento a su impagable labor. El mismo lazo que también le entregaron en el mismo acto a sor Josefa Fernández, la otra monja española que acompañó a sor Ignacia en Birmania durante más de 40 años.

La hermana Josefa regresó hace dos años a España, para ver a su familia, con la idea de regresar. Pero aquí se puso enferma y la congregación la obligó a quedarse. Ahora vive en el convento de Villamar (Burgos). Y desde allí asegura que «Ignacia es una mujer pequeñita pero fuerte y muy dinámica para su edad, que lo dio todo por los pobres. Está prendada de Birmania y allí se va a quedar para siempre».

Sor Josefa recuerda que «en el país hay unos cuantos ricos, muy ricos y muchísimos pobres pobrísimos, que hasta venden su sangre para poder comer». Y por supuesto, «no hay libertad y hasta, a veces, las autoridades nos insultaban, aunque la gente nos quiere y aprecia mucho». Igual que a su compañera, a sor Josefa también le encantaría poder volver al país: «Mi corazón se ha quedado allí y me gustaría que allí reposase también mi cuerpo, pero no va a ser posible. Ignacia tiene más suerte en eso que yo».

Tras el paso del ciclón Nargis, sor Ignacia hace falta en Rangún más que nunca. Para que los donativos puedan seguir llegando a los más pobres. Especialmente a los leprosos, a los ancianos y a los niños. «Los pobres no podrán salir adelante sin ayuda. Por favor, mándennos todo el dinero que puedan, para que mis ancianos y mis leprosos puedan seguir sobreviviendo», advierte sollozando desde la distancia.

Las ayudas pueden canalizarse a través de las Franciscanas Misioneras de María (http://www.fmm.org/). La congregación de la madre Ignacia fue fundada por María de la Pasión en 1877. Hoy, son 7.192 religiosas -436 en España-, presentes en 78 países. Fieles a su carisma de «continuar la misión de Cristo, enviado del Padre con la fuerza del Espíritu para llevar la buena noticia a los pobres». Un carisma que encarna a la perfección la madre Ignacia, el «ángel de los leprosos de Rangún».

 

No te quedes inmóvil al borde del camino

Mayo 7, 2008 by buscandotushuellas

No te quedes inmovil al borde del camino

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
 
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas entonces
no te quedes conmigo.

                Mario Benedetti

   

   No nos “podemos salvar”.  Me encuentro con personas que me hablan de la necesidad de tomar decisiones, de dar pasos, de hacer opciones de vida, de proyectos de futuro y de ilusiones. Todo ello,  unido  de manera irremediable a la indecisión, la duda, la incertidumbre o el miedo.

   Qué complicado es caminar, qué difícil es coger el bastón cuando no se revela la meta, qué absurdo parece avanzar a ciegas, con la única certeza de que ya has entregado “el cheque en blanco”, de que estás en Sus manos, donde no se puede derramar ni un sorbo de tu existencia.

 

   No nos podemos quedar inmóviles al borde del camino, no podemos congelar el júbilo propio del que se siente peregrino del mundo, buscador insaciable de caminos y caminos que fraguan la paz entre la vida y el deseo, no se puede retener al que arriesga incansablemente cada cartucho de ilusión y esperanza, porque es soñador de otros mundos, porque es alma libre que navega en pos de una vida vivida en abundancia.escoger

 

No podemos reservarnos el mundo, ni un lugar tranquilo, porque nada nos pertenece, todo es don, y lo que no entregamos en gratuidad se pudre en cualquier rincón, porque cada camino que empezamos a trazar ya es parte importante del recodo del destino, porque… existen tantos motivos para gastar la vida y no “salvarse” en un lugar tranquilo, para echarse a andar, mientras se tenga un resquicio de luz asomando a través de los umbrales de nuestros miedos y anhelos, porque se puede mientras se tenga un poco de luz, y  arriesgar, siempre merece la pena.

 

   Este fin de semana contemplábamos la figura de Abraham, que creyó en la promesa de su Dios, y salió, alumbrando cada paso con la certeza de ser un amado de Dios, de tener una promesa: la alianza inquebrantable con el que guarda toda alianza.  Simplemente decidió arriesgar y no quedarse inmóvil al borde del camino, esperando que las cosas ocurrieran solas, y aunque la promesa no siempre llega como o cuando deseamos, llega (del mismo modo le ocurrió a Abraham).

 

  Arden en mi interior nebulosas confusas de  preguntas, mientras las respuestas se van sucediendo muy lentamente apagando el fuego, ¿cuál es exactamente mi promesa? ¿Tengo la suficiente confianza en mí misma para creer que realmente existe tal promesa?

 Irremediablemente, hay que decidir, moverse o caducar, ser o estar, arriesgar o conservar…

Ánimo, compañero de camino y de destino, siempre habrá quien te coja de la mano en cada etapa del camino, jamás peregrinamos solos.

 

Tú eres amado de Dios

Mayo 5, 2008 by buscandotushuellas

    A veces tenemos conceptos erróneos sobre el Reino de Dios, si dedicara la mayor parte de mi tiempo a amar, quizás las cosas serían distintas, no sólo en la vida de otros, sino también en la mía. Evangelizar, desde el punto de vista de Eloi Leclerc, en boca de San Francisco de Asís, es hacerle saber al otro que es un “amado de Dios” , si evangelizáramos de este modo, quizás haríamos del mundo algo “más amable, más humano, menos raro” (La Cabra Mecánica). Os dejo un extracto de la última página del libro “Sabiduría de un pobre”, de Eloi Leclerc:

¿Has pensado ya lo que es evangelizar  a los hombres? Mira, evangelizar a un hombre es decirle: “Tú también eres amado de Dios en el Señor Jesús.” Y no sólo decírselo, sino pensarlo realmente. Y no sólo pensarlo, sino portarse con este hombre de tal manera que sienta y descubra que hay algo en él de salvado, algo más grande y más noble de lo que él pensaba, y que se despierte así una nueva conciencia de sí.

Eso es anunciarle la Buena Nueva, y eso no podemos hacerlo más que ofreciéndoles nuestra amistad; una amistad real, desinteresada, sin condescendencia, hecha de confianza y de estima profundas.

Es preciso ir hacia los hombres. La tarea es delicada. El mundo de los hombres es un inmenso campo de lucha por la riqueza y el poder, y demasiados sufrimientos y atrocidades ocultan el rostro de Dios.

Es preciso, sobre todo, que el ir hacia ellos no les aparezcamos como una nueva especie de competidores. Debemos ser en medio de ellos testigos pacíficos del Todopoderoso, hombres sin avaricias y sin desprecios, capaces de hacerse realmente sus amigos.

Es nuestra amistad lo que ellos esperan, una amistad que les haga sentir que son amados de Dios y salvados en Jesucristo.

 Giotto, San Fco predicando a los pájaros

 

Ser como niños

Abril 29, 2008 by buscandotushuellas

 

         ¿Recuerdas cuando eras pequeño? Seguramente desde una cierta edad; mi memoria histórica por ejemplo,  comienza aproximadamente hacia los cuatro o cinco años, aunque se trata de imágenes y sensaciones poco nítidas. Una lástima, ¿Por qué?  Pues porque hemos perdido de nuestro recuerdo los momentos en los que éramos más libres, y  ahora,  ahora escalamos poco a poco la montaña hacia la libertad, la conquistamos, la besamos por momentos, intentamos construirla, la añoramos… apreciada libertad

 

         Puede resultar paradójico, y de hecho lo es, un bebé, un recién nacido, un niño que apenas puede caminar, un niño que sólo sabe decir “papá” o pronunciar un lenguaje incomprensible para los adultos, cualquiera de esos niños que pasean a diario por los carritos en las calles, será seguramente más libre que nosotros. No postulo una libertad absoluta, pero sí una naturalidad, espontaneidad e ingenuidad,  que tristemente nosotros, ya hemos abandonado.

 

         Si nos detenemos un momento, podemos observar que los bebés se aman completamente, nadie les ha dicho todavía que se portan mal, que son feos (aunque algunos puedan serlo), que esto o aquello no se hace… y si lo han oído, probablemente no han hecho caso. ¿Por qué? pues porque estos maravillosos diminutos son libres, si tienen ganas de reír, ríen, si le asustas, te sorprenderá con un puchero nada hipócrita, realizarán sus necesidades básicas en el momento más oportuno para ellos (que seguramente será el más inoportuno para el adulto que lo acompañe),  si está triste, llorará hasta encontrar consuelo… sin importarle  donde se encuentre (en casa, en el colegio, en la Iglesia, en el supermercado, en el metro…)

 

         Perú 06    Es cierto, necesitan cuidados, son vulnerables, necesitan alimentarse del amor, el cariño y la protección, pero ¿y quién no? Ellos tienen algo singular, y es que todavía no han aprendido a tener complejos, a sentirse inferiores, a discriminarse o menospreciarse, sencillamente “son como son”, saben que a los ojos del mundo son importantes, porque lo son, nada más.

      

        Ahora entiendo por qué es imperioso ser como niños para entrar en el Reino de los Cielos: corazones puros, miradas limpias, espontaneidad, naturalidad, sencillez… así son ellos, nuestros pequeños maestros.

 

         Cada día aprendo más con los niños que acompaño, cada día me enseñan más que Dios están en ellos, cada día quiero seguir siendo una niña, cada día voy recuperando lo que un día dejé en el camino por las prisas de crecer y quemar etapas, cada día voy siendo más yo en ÉL.  

 

 

 

Perú

             Una última cuestión, dejemos que ellos nos sigan enseñando, dejemos que tengan voz, dejemos, como en aquel programa de televisión, que sigan siendo nuestros “genios bajitos , dejemos que Canten los niños:


 

Héroes anónimos

Abril 22, 2008 by buscandotushuellas

No salen en los periódicos, ni son los protagonistas de ninguna serie de televisión o culebrón, pero podrían serlo. Ellos son mis héroes, mis héroes anónimos. Vieron la luz del mundo como carne de cañón, pero no se conformaron con dejarse vencer por sus propias circunstancias. Se decidieron a forjar su propio destino y a colorear su propia alma, decidieron, pese a amenaza de derribo, construir su propio rumbo,  sobre un terreno asfaltado de luchas, miedos y desánimos, pero no cesaron de confiar en la Vida, de buscar salidas, y sobre todo nuevas “entradas”, no cesaron, nunca cesan…

Los llevo conmigo, en mi día a día, en los problemas que me cuestionan, en el intento de superarme a mí misma, en la alegría de cada paso que damos, en este nuevo mundo que se ha abierto ante mis ojos.

Pudiera enumerarlos, decir sus nombres, contar sus historias, sus hazañas, por qué son héroes, pero ellos son los míos, quizás no los tuyos y son anónimos, lo cual, para mí tiene un valor especial, puesto que conociéndolos, donde otros ven una persona más, yo veo un milagro.

 Sé que se agarraron fuerte a la vida en el momento más oscuro, y que eligieron salir adelante, luchar siempre  y en todo momento pese a la soledad, el abandono o el miedo que en ocasiones puebla nuestros agujerillos más inaccesibles.

El ejemplo de sí mismos me anima, me hace sentir afortunada de tenerlos junto a mi, o en el recuerdo, me hace pensar que es posible, que se pueden abrir caminos, que Dios existe, que los milagros siguen produciéndose en lo escondido de la ciudad, que el hecho de que otras personas entreguen su ser a Cristo y a los demás, tiene una lógica aplastante, éstos también son héroes, humildes y sencillos, pero héroes al fin y al cabo; por cierto, como todo buen héroe ellos intervienen diariamente en mi propia salvación.  

Pero henos aquí, igual que en las grandes historias, señor  Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros.  Ésas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen: siguen adelante, porque todos luchan por algo.
-¿Por qué luchas tú ahora, Sam?-
-Para que el bien reine en este mundo, señor Frodo. Se puede luchar por eso.

 

 

Confiar en la providencia

Abril 19, 2008 by buscandotushuellas

“¿Cómo se aprende a confiar en la providencia?”

 

“Confiar en la Providencia,

dijo el Maestro, es como entrar en un

restaurante de lujo sin llevar un céntimo

en el bolsillo y encargar docenas de ostras

con la esperanza de hallar una perla

con la que pagar la cuenta.”

Anthony de Mello

Un minuto para el absurdo

perla preciosa

 

Rescatando de la memoria II

Abril 15, 2008 by buscandotushuellas

No puedo evitarlo, emergen,resurgen,convergen… como un himno de acción de gracias, como una mirada hacia atrás que me recuerda las grandes cosas que Él ya hizo por mi, para así seguir confiando en las grandes cosas que seguirá haciendo.
Os pongo en antecedentes:
Agosto de 2006, río Ucayali, Selva del Amazonas por la zona peruana, salimos “de misión” a unos poblados cercanos a Santa ELena, la expedición iba a durar dos días, pero se nos estropeo la barca, (tardamos 4 días en regresar a nuestro poblado), en este video llevábamos solamente 8 horas de viaje en barca, y ya empezamos a notar la fatiga, menos mal que no sabíamos que nos aguardaban unas 15 horas más… desde luego fue una experiencia inolvidable, tanto por el miedo de navegar a la deriva de noche en plena selva, el hambre, la suciedad, la incertidumbre, paciencia…
Me quedo con los intensos momentos de amistad y confianza que forjamos, uno de ellos es este video,y ¡cómo no! paisajes increíbles, la belleza de la naturaleza brotando en todo su esplendor, no hay palabras para describirlo, vedlo ustedes mismos.
Hakuna Matata, ¡VIVE Y SÉ FELIZ!

Y uno aprende II

Abril 14, 2008 by buscandotushuellas

Paz y bien,

Continuo rumiando en mi consciente e inconsciente los versos de Borges, a veces la vida te fuerza a hacer este tipo de cosas, rumiar, rumiar todo  e intentar comprender lo más incompresible e intentar continuar siempre con la firme convicción de hacer, a pesar de todo, de tu vida algo que merezca la pena. Por eso creo firmemente que tenemos que seguir aprendiendo. Permitidme que prosiga los versos de este poeta recortando y pegando las enseñanzas que otros me han transmitido. Permitidme tal atrevimiento:

Y uno aprende

que hay momentos en los que no se puede controlar la vida,

es una barca que va a la deriva,

y uno aprende,

que hasta la tempestad más arrolladora acaba por calmarse,

que el tiempo es el mayor sabio,

y uno aprende cada día, cada año,

que es preciso elegir,

que la felicidad está dentro,

y que buscarla fuera significa perderse un poco más,

y uno aprende,

que a veces, los lazos de la amistad

son más fuertes que los de la sangre,

que la vida es solo un camino,

que cada persona es una historia,

y que cada historia es sagrada.

Y uno aprende,

que siempre tiene que aprender,

que la libertad no significa hacer lo que te da la gana,

ni el dinero riqueza,

y que la paz hay que buscarla.

Y uno aprende,

que más vale luchar por un sueño imposible,

que quedarse parado y lamentarse,

y uno aprende, todos los días uno aprende,

que el que no arriesga no gana,

y que sobrevivir no es lo mismo que vivir,

y uno aprende que nunca dejará de aprender,

que en cada circunstancia siempre hay una lección,

y cada año, cada día, cada minuto,

si uno quiere,

uno aprende.

Tess

 

Y uno aprende

Abril 13, 2008 by buscandotushuellas

 

Y uno aprende…

después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor
no significa recostarse
y una compañía
no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender…
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y que uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende
que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
que alguien le traiga flores.

Y uno aprende…
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
Y uno aprende y aprende…

 

 

Y con cada día uno aprende.

Jose Luis Borges

decora tu propio jard�n